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FECESCOR PLANTEA REORGANIZAR EL SECTOR

La Federación de Cooperativas Eléctricas y de Obras y Servicios Públicos de la Provincia de Córdoba-Fecescor-, en la voz de su presidente Luis Castillo, apuesta a una reorganización que permita pensar en una visión más empresarial y abrirse a nuevos rubros.

El presidente de la entidad sostuvo que el Cooperativismo Eléctrico atraviesa una situación crítica; aporta una mirada actual del Sector; también una visión a futuro y menciona las oportunidades que no deberían dejar pasar.

Luis Castillo - presidente de Fecescor

“Tenemos que empezar a tener una mirada al futuro inmediato, ya que el Sector del Cooperativismo Eléctrico tiene situación crítica, que va a notarse en el corto plazo; y esto debería ser el puntapié inicial para que el cooperativismo analice planificar una reorganización del Sector. Planificar una organización empresarial, que le permita participar en otro tipo de actividades comerciales que no sólo sea la de los Servicios Públicos.

Tenemos que empezar a tener una mirada al futuro inmediato, apostando a las Economías Regionales y a las Energías Renovables. Si bien somos un sector semipúblico, también tenemos nuestra independencia privada con una función totalmente social sin fines de lucro.

Hay modelos internacionales exitosos a seguir, para que en ese esquema de cooperativa empresaria comencemos a jugar en otros rubros que le sirvan a la Economía Provincial y Nacional.”

Una mirada más nacional

“Las cooperativas son empresas argentinas que dan servicios a millones de habitantes, más de un millón en Córdoba. Invertimos en nuestro país y no derivamos fondos a casas matrices en el extranjero. Por lo tanto, podemos ser un dinamizador de la economía interna.

Los grandes modelos empresarios del mundo son asociaciones de capitales y nosotros también lo podemos hacer porque contamos con los asociados. Hay que sumarse a sectores de la Economía Social y Solidaria, como las cooperativas agropecuarias y de producción.

Más del 80 por ciento de los servicios del país están en mano de empresas privadas y la mayoría son internacionales. Es momento de que empecemos a apostar por una economía nacional que rompa con el esquema del mundo globalizado, que ha potenciado la acumulación de capitales en pocas manos y el incremento de la pobreza en los pueblos.

El cooperativismo ha demostrado que puede trabajar sin tener trabajadores en negro, cumpliendo las leyes y pagando los impuestos. Si lográramos un modelo de integración empresarial de las cooperativas argentinas, seguramente seríamos una herramienta más que importante. Deberíamos plantearnos pasar del 10% del PBI a un 20 o 30%”.

Un cooperativismo golpeado por la pandemia

“En esta coyuntura de pandemia, el sector cooperativo ha sido bastante golpeado. Al ser prestadores de un servicio público como la energía eléctrica se ha tenido que someter a las disposiciones políticas de los DNU nacionales.

Hemos sufrido el congelamiento tarifario y el atraso en el pago de los usuarios, mientras tuvimos la responsabilidad de sostener este servicio esencial y acompañar a los vecinos de cada una de las localidades, sin recibir apoyo del Estado, como sí lo ha tenido el sector privado.

Estábamos esperanzados en el Art. 87 del presupuesto nacional, que estipula una ayuda para las distribuidoras de energía. Pero el sector cooperativista no ha tenido acceso a ese beneficio. Y aun así la gran mayoría no registra atrasos con sus proveedoras”.

Según el directivo, esta situación ha resentido el estado financiero de la mayoría de las organizaciones que integran la Federación, porque utilizaron sus ahorros o tomaron endeudamiento para sostener los cargos y costos fijos que implican el mantenimiento y la prestación de los servicios”.

El impulso de los pueblos

“En cuanto al rol que cumplen las cooperativas en las diferentes comunas y municipios, tienen la experiencia de casi un siglo de ser las prestadoras de servicios en los sectores más alejados, donde el gran mercado no tiene alcance. Esto representa el 70 por ciento del territorio provincial y casi el mismo porcentaje a nivel nacional.

Ni hablar que donde hay una cooperativa -que generalmente surge con los recursos de las propias poblaciones-, hemos sido grandes promotores del crecimiento de los pueblos. Esto es una muestra de los exitoso que es el modelo”.

El cooperativismo en Córdoba

“En lo que hace a Córdoba, hemos logrado en el último tiempo tener un buen diálogo con el Ministerio de Obras Públicas y su equipo. El Gobernador ha tenido algunas expresiones que nos generan esperanzas de que también podremos ser parte de un rediseño que tiene que ver con las energías renovables en nuestra provincia.

Es cierto que en algunos lugares el poder político municipal toma decisiones arbitrarias en detrimento de las cooperativas y favoreciendo al sector privado. Estos hechos nos obligan a organizarnos y a reforzar la idea de que el cooperativismo debe tener sus representantes en los estamentos en los cuales se toman las decisiones que nos incumbe, para defender nuestros intereses y los de los usuarios.

No tenemos suficiente visibilidad y, como consecuencia, sufrimos estas decisiones tomadas desde el desconocimiento de la dirigencia política, se deben buscar modelos alternativos, que permitan a las cooperativas subsanar los problemas y poder seguir prestando los servicios”.

Colofón

Luis Castillo presidente de Fecescor, suena razonable cuando habla de enfocar en el corto plazo la actividad de las cooperativas federadas, porque hay demasiadas variables que escapan a la precisión necesaria, para anunciar planes a largo plazo en este contexto inestable.

También estamos de acuerdo que las cooperativas – al igual que muchas personas- hacen mucho menos de lo que son capaces de hacer si tal vez entraran en otros ritmos de trabajo, o a variantes de los mismos sistemas y/o procesos actuales.

En cambios tan drásticos como se pretenden, el quid de la cuestión son los Valores y la firmeza en los objetivos; porque es muy difícil que, si cambia todo, no se piense que los Valores también tienen que cambiar.

Sin embargo, lo único que garantiza que la cooperativa siga siendo una cooperativa es aferrarse a los Valores y por ninguna razón perder el rumbo. Si estas premisas se respetan, vayan donde quieran amigos cooperativistas, todo saldrá bien.

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