En todos los pueblos debería haber un tejedor de sueños colectivos. Devoto, es un pueblo que parece salido de un cuento, pero que es real, gracias al trabajo y al amor del Mingo que lo soñó con alma cooperativa y mutual.
Durante el acto oficial de homenaje del Grupo Cooperativo Mutual Devoto a su principal impulsor, el dirigente Domingo Benso, se realizó una sencilla ceremonia en el predio Industrial, Productivo y de Servicios de CAPYC, mediante la cual tras el descubrimiento de un cartel se denominó al espacio fabril «Contador Domingo Benso».
Hay personas que no necesitan gritar para ser escuchadas. Que no buscan protagonismo, porque saben que el verdadero liderazgo se construye poniendo siempre a los otros primero. Domingo Benso “el Mingo”, como lo llaman con cariño en su querido Devoto, Córdoba-es uno de esos hombres que dejan huella, no por lo que acumulan, sino por lo que comparten.
Allí, en ese pueblo Mingo fue tejiendo con paciencia, inteligencia y pasión una red de cooperativas, una mutual, una fundación y hasta un club. Y lo hizo convencido de que nadie se salva solo, que el progreso auténtico nace del esfuerzo colectivo y la Ayuda Mutua.
El ministro de Cooperativas y Mutuales de Córdoba, Gustavo Brandan; del ministro de Vinculación Comunitaria, Daniel Pastore; del intendente de Devoto, Adrián Rinero; del legislador Matías Chamorro; del presidente de la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM), Alejandro Russo; del titular de Manfrey, Ercole Felippa; del exdirector del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), Nahum Mirad, y de dirigentes mutualistas y cooperativistas de la región y el país, así como también gran cantidad de vecinos e integrantes del Grupo Cooperativo y Mutual Devoto.
La Mutual Cosmopolita de Devoto no sólo es una institución sólida: es el corazón de un entramado donde cada cooperativa es un latido. Algunas producen, otras exportan, muchas generan empleo. Y lo más hermoso: lo hacen sin olvidarse de cuidar lo más valioso que tiene un pueblo: su gente.
“Tengo la convicción que cuando hemos podido generar emprendimientos productivos y con ello fuentes de trabajo, se ha fortalecido la práctica de los Valores”.
En Devoto hay trabajo para todos. No hay delincuencia. Hay esperanza, hay futuro, hay comunidad. Lo que parece una utopía en muchos lugares, allá es parte del paisaje cotidiano. Y no es magia, aunque lo parezca. Es el fruto del trabajo sostenido, del compromiso, del amor al terruño y a los vecinos. Es, en definitiva, el legado silencioso pero poderoso de “el Mingo”.
Este homenaje no es solo para él, sino para todo un pueblo que decidió caminar unido. Pero también es una invitación: a mirar con otros ojos, a creer que otro modelo de desarrollo es posible. Más humano. Más justo. Más solidario.
Gracias, Mingo, por mostrar que cuando el “nosotros” guía al “yo”, florecen los pueblos. Y gracias, Devoto, por ser faro y ejemplo en esta Argentina que tanto necesita volver a creer.
🌱 A los jóvenes, este mensaje:
“Sí, es posible. Se puede construir un mundo mejor desde el lugar que les toque habitar.
Pero para eso hace falta más que ganas: hace falta conducta asociativa, esfuerzo propio, ayuda mutua. Hace falta elegir valores, comprometerse, ser parte.
Mingo y Devoto lo hicieron. Y si ellos pudieron, vos también podés.
Porque cuando uno se une con otros para crear, ningún sueño es imposible.”